La prueba de la posesión material 

  La posesión no se configura jurídicamente con los simples actos materiales o mera tenencia que percibieron los declarantes como hecho externo o corpus aprehensible por los sentidos sino que requiere esencialmente la intención de ser dueño, animus domini, o de hacerse dueño, animus rem, elemento intrínseco que escapa a la percepción de los sentidos. Claro está…