La Navidad y la Cesta Navideña
Se conoce la Navidad como una fiesta de tradición que rinde culto a la religión. Se celebra el día 25 de diciembre, fecha en la que los cristianos conmemoran el nacimiento de Jesús, acontecimiento que constituye el eje central del cristianismo. Cada corriente se ocupa de su propia creencia y, bajo ese sendero, participa de su regocijo espiritual y social. Es, sin duda, una de las celebraciones de mayor trascendencia a nivel mundial, tanto por su significado religioso como por su impacto cultural y social.
Desde la óptica bíblica, la Navidad encuentra su fundamento en el anuncio del nacimiento del Mesías: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro” (Isaías 9:6, Biblia Reina-Valera 1960). Así mismo, el evangelio de Lucas relata: “Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2:11, Biblia Reina-Valera 1960).
Es una época de montaje de árboles, luces y belenes. Desde que inicia el mes de diciembre, los alborotos y jolgorios se toman calles, barrios y comercio. Niños y adultos esperan sus respectivos detalles; aquellos, con su inocencia, la venida de Santa Claus, y en la medida en que su intelecto madura, la exigencia es mayor. Los adultos esperan bienaventuranza, disipar preocupaciones emocionales y económicas, pues la tradición aproxima recuerdos y deseos largamente postergados.
Es una fiesta que a todos nos involucra, donde la dádiva y el obsequio se convierten en centro de especulación social y afectiva. Lo mínimo que se espera es un abrazo, un mensaje o una llamada, acompañados de la trillada, pero necesaria, frase: “FELIZ NAVIDAD”.
La cesta navideña
Se conoce de un caso muy particular, decidido por el Tribunal Supremo de España. Mediante sentencia de 21 de abril de 2016, en una controversia surgida entre patronos y empleados, se dispuso que la cesta de Navidad constituye un derecho adquirido cuando su entrega ha sido reiterada y constante en el tiempo. Para el Tribunal:
“El beneficio de la cesta de Navidad no se puede suprimir de manera unilateral por el empresario, ni siquiera en caso de fusión de empresas, cuando se ha convertido en derecho adquirido o condición más beneficiosa por voluntad inequívoca de la empresa” (Tribunal Supremo, Sala de lo Social, Sentencia de 21 de abril de 2016).
Este pronunciamiento se inscribe dentro del principio de condición más beneficiosa, ampliamente desarrollado por la jurisprudencia laboral comparada, como mecanismo de protección del trabajador frente a decisiones unilaterales del empleador.
Origen de la cesta navideña
Históricamente, se conoce como el lote o cesta de Navidad, tradición cuyo origen se remonta a la antigua Roma. Consistían en obsequios entregados durante las festividades de fin de año como símbolo de prosperidad y buenos augurios. Se afirma que, a mediados del siglo XX, los conductores de vehículos dejaban regalos y cestas navideñas en los pedestales de los policías locales que dirigían el tráfico, gesto que con el tiempo se institucionalizó en el ámbito laboral.
En la actualidad, se trata de un obsequio que los trabajadores reciben de forma regular y reiterada cada año. Si bien, conforme a la jurisprudencia citada, no hace parte del contrato de trabajo en sentido estricto, para la doctrina en cita, sí constituye un derecho adquirido del empleado, sin necesidad de norma expresa o pacto contractual que lo contemple, cuando se ha consolidado por la práctica constante del empleador.
En Colombia
El ordenamiento jurídico laboral colombiano no tiene una norma específica ni jurisprudencia directa sobre si la cesta navideña es obligatoria. Pero, el sistema sí regula algo parecido: las primas legales de mitad y final de año. La más conocida en diciembre es la prima de servicios, o prima de Navidad, que es una prestación obligatoria según el artículo 306 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por la Ley 1788 de 2016.
Así, la entrega de la cesta navideña permanece, en principio, dentro del ámbito de la liberalidad del empleador, sin desconocer su arraigo histórico, cultural y simbólico dentro de las relaciones laborales.
El derecho y la Navidad
Desde esta óptica, la Navidad, además de su ferviente celebración, su belleza y su magia, se inmiscuye en el mundo del derecho como un factor de cohesión social. Se convierte en una cuota de participación que fortalece las relaciones laborales y familiares, bajo principios de solidaridad, dignidad humana y reconocimiento del otro, valores que encuentran respaldo constitucional en el artículo 1 de la Constitución Política de Colombia.
De esta manera, la palabra Navidad es, por naturaleza, inclusiva. Es posible que para algunos no resulte de mayor agrado; sin embargo, de una u otra manera todos terminan involucrados en la celebración. Por ello, lo más conveniente es envolver, dentro de esa cesta navideña, así sea de manera simbólica, la desgastada pero necesaria frase que sigue teniendo vigencia jurídica, social y humana: FELIZ NAVIDAD.
Referencias
- Biblia Reina-Valera 1960. (1960). Santa Biblia. Sociedades Bíblicas Unidas.
- Código Sustantivo del Trabajo. (2024). Colombia.
- Congreso de la República de Colombia. (2016). Ley 1788 de 2016. Diario Oficial No. 49.982.
- Tribunal Supremo de España, Sala de lo Social. (2016). Sentencia de 21 de abril de 2016 (Rec. 2628/2014).
- El Derecho. (2016). Derecho del trabajador a recibir la cesta de Navidad. Recuperado de https://elderecho.com/derecho-del-trabajador-a-recibir-la-cesta-de-navidad


















